Del elogio autobombástico a (una vez más) Jonathan Swift
Lo malo de que haya terminado el invierno es que volverá el mismo invierno dentro de poco.
Siendo, como soy, un gran escritor, tengo derecho a hablar de lo que me se publica. Siendo, como soy, un pésimo publicista, lo comento en mi propio blog cuando ya ha pasado un año desde la publicación del antenodicho libro (uno entre una docena ya escrita, pero el único con número de ISBN).
Un libro mío, decía.
¿Para qué?
Intitulado "Las manos sobre la tierra" (Ediciones Amargord. Madrid, mayo de 2006). En el enlace que paso a proporcionar graciosamente se puede ver un afoto mío, una reseña elogiosa que parece mía por elogiosa pero es de Rodrigo Galarza y un extracto del libro para atraer a curiosos y despistados.
