Aprendiendo a contar [2]
- Se niega en rotundo. Cabe pensar, por tanto, que lo hace redondamente.
- Dice: como la copa de un piano. ¿Y en primavera le brotan teclas de pétalos rosados?
La verdad no duele. Sólo distrae.
"- Sólo hablo cuando tengo algo que decir.
- Yo sólo cuando no tengo nada que decir. Por eso hablo sin parar".
¿Hilo de oro para las arrugas del corazón?
Yo no sufro de locura. La disfruto cada momento.
